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Abstención

Comentario Cadena Ser-Asturias “La Ventana” :22 de octubre Abstención (audio)

Se han celebrado las elecciones vascas y gallegas. Al margen de los resultados electorales, parece que lo que ha marcado estas  elecciones ha sido la abstención y el desencanto de la ciudadanía.

No se debería extrapolar lo que sucede en unas autonómicas para vaticinar el posible comportamiento del electorado en unas elecciones generales, pero lo cierto es que, sin hacer pronósticos de resultados, parece que lo que sí se consolidaría sería la abstención y  el desencanto.

No estaría de más que los partidos políticos reflexionaran seriamente no sólo en la fuga de votos a otras formaciones, en la pérdida de escaños y en el desplome o la irrupción de alguna  que otra formación política , sino en las causas que producen la abstención y el desencanto.

Bien podría suceder que la alta abstención se deba en muy buena medida a la carencia de liderazgo de los candidatos y que el desencanto surja del descrédito en el que han caído las propuestas programáticas de las distintas formaciones políticas. Así las cosas, los partidos políticos parecen estar obligados a corregir sus dinámicas internas si no quieren perder la sintonía con la ciudadanía.

Una elección perdida siempre es un desgaste para el partido político que la pierde, pero si además en unas elecciones se consolida la indiferencia ciudadana pierde la democracia en su conjunto.

 

La “mayoría silenciosa”

Comentario Cadena Ser-Asturias “La Ventana” :1 de octubre: la mayoría silenciosa (audio)

Cuando un presidente de un país alaba que la ciudadanía no se manifieste, no salga en la prensa, ni en los telediarios está implícitamente criticando la libertad de expresión.

El trasfondo paternalista con el que el presidente Rajoy se refirió a la “mayoría silenciosa” revela el miedo de un gobierno a los cauces de participación ciudadana y al igual que el padre autoritario, ante la desobediencia, sus únicos recursos son la disuasión primero y el castigo después. Lo que quizá Rajoy y el gobierno ignoran es que pertenecer a la “mayoría silenciosa” no implica necesariamente ser un “hijo de la patria” atento y obediente a una sola voz.

Puede que  una buena parte de las personas se sienta insegura y preocupada ante un futuro incierto, pero no por ello han perdido el sentido de lo que es proporcionado o desproporcionado. Y desproporcionado es que la policía parezca estar más al servicio de un partido político que de la ciudadanía.

Puede que la “mayoría silenciosa” se sienta desorientada e incluso parte de ella desmotivada, pero no por eso ha perdido el juicio crítico. Por ejemplo, entiende a la perfección que, al final y después de todo, el coste del rescate a la banca va a salir de sus bolsillos y que, por lo tanto, las mentiras sustituyen a lo pactado o prometido.

Puede que la “mayoría silenciosa” esté cansada de que un día no se parezca a otro, de que cada anuncio reformista sólo conlleve pérdida de derechos, de poder adquisitivo y   devaluación en la calidad de los servicios. Pero que nadie se equivoque, puede que esa “mayoría silenciosa” sea la primera en darse cuenta de que lo que sucede “no es normal en absoluto” y sea también la primera en negarse  a una pretendida “cultura del esfuerzo” sin compensación alguna.

 

YO ACUSO

Yo acuso a las Sras. Saenz de Santamaría, Esperanza Aguirre, Dolores de Cospedal, Ana Mato y compañía de trabajar en contra de la agenda de la igualdad y Sí señoras mías las  feministas, y yo como tal, les podemos dar lecciones de igualdad porque la igualdad no es, como ustedes hacen, apelar a la “condición femenina” , sino precisamente disolver tal apelación, que en su acepción buena daría en “caballerosidad” y en la mala en “misoginia”. (Nota: como a las mujeres del PP les supongo, a priori, “buenas intenciones” hemos de concluir que son extremadamente “caballerosas”).

yo acuso a las mujeres del PP por la mansa aceptación de la vulneración de la ley de Igualdad en lo que atañe a la paridad en los altos cargos de la administración. El PP ha condenado el mérito y el talento de las mujeres a la irrelevancia, ya que si el criterio de mérito es para este partido la condición de acceso a las cumbres del poder, dada la falta de paridad, debemos concluir, a nuestro pesar, o bien que “el mérito” no parece neutro y objetivo o bien que las mujeres del PP carecen de mérito y talento. (Nota: si esto último les molesta den la batalla en su partido y entonces creeremos que defienden la igualdad).

Yo acuso a las mujeres del PP de poner en riesgo el tejido institucional que ha permitido los avances en igualdad en nuestro país. Tanto a nivel autonómico como nacional, las mujeres del PP, Cospedal, Aguirre, Mato… han suprimido o modificado sustancialmente las estructuras que velan por la Igualdad, los Institutos de la mujer.(Nota: la cultura institucional en torno a la igualdad no consiste en presentar como credenciales “la primera mujer en…”, sino en garantizar  derechos civiles y sociales para todas las mujeres de este país).

Yo acuso a las mujeres del PP de actuar como “educadoras en la Fe”. Los cuestionamientos a la píldora postcoital y el anunciado  cierre de filas de las mujeres del PP en torno a la contrareforma del aborto, nos dan  la verdadera dimensión de qué es lo que entienden por valores femeninos en la sociedad, lo que la Iglesia ha dado en llamar la «capacidad de acogida del otro» que traducido a un lenguaje menos beatífico significa menos reivindicación de una misma y más vocación de sacrificio.( Nota: no deseo conservar, como afirmaba el Cardenal Ratzinger, “la profunda intuición de que lo mejor de mi vida está hecho de actividades orientadas al despertar del otro”).

En definitiva, yo acuso a las mujeres del PP de no poner en valor los derechos civiles de las mujeres, de consolidar prejuicios religiosos, de trasladar estereotipos, y de no entender que la igualdad no se resuelve en frases, ni en denuncias que les resulten más o menos cómodas debido al mayor consenso social (violencia de género). La igualdad consiste en modificar los actuales modos de vida para que nadie merme la ciudadanía plena de las mujeres.

P.D.: Os animo a añadir vuestro “Yo acuso” particular.

La “Parusía” del PP

La Parusía, para la mayoría de los cristianos, es el acontecimiento, esperado al final de la historia, de la Segunda Venida de Cristo a la tierra, cuando se manifieste gloriosamente.

En 1 Tesalonicenses 4:17, Pablo dice “…seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire…”. Esta afirmación apunta a que la segunda venida de Jesucristo será en las nubes, y que Cristo no pondrá pie sobre tierra cuando él venga por los suyos…

Comprendo muy bien que no debería mezclar lo sagrado y lo político, pero no puedo resistirme a la comparación para explicar cómo se ha fraguado y posteriormente trasladado a la ciudadanía la victoria del PP. Toda Parusía que se precie recurre al lenguaje emocional convirtiendo en irrelevante la apelación a los argumentos (“ la insidiosa razón”).

Para promover “actos de Fe” tan masivos, en donde las personas se aprestan “felices como corderos” al fin del mundo, es imprescindible la tarea previa de los milenaristas. Para los milenaristas, el presente es Caos y hay que derrotarlo. Los milenaristas anuncian la llegada de quien derrotará al mal y será el vencedor del  Anticristo.

Al igual que en el siglo XII, los “milenaristas pepéridos” han  erosionado el presente, descalificándolo: en el presente hay incuria, incompetencia, insidia, ignorancia, ineficacia, improvisación, insuficiencia, intriga, incapacidad, inexperiencia, etc.. Es imprescindible el recurso a la atribución por vía negativa del momento actual ya que el profeta verdadero salvará al mundo, en el caso que nos ocupa a España, de ese destino negativo al que lo condujo un “falso profeta”.

¿Y cómo, me dirán, se distingue un profeta  verdadero de uno falso? Sencillo y simple: los verdaderos profetas utilizan un lenguaje críptico que deja inerte la razón y aviva la emoción. Cuanto más en suspenso quede la vía racional y más se promuevan las adhesiones primarias, más certezas nos son dadas de que nos hallamos ante el profeta anunciado. El profeta Mariano, -el verdadero, el esperado- así se nos revelaba: “haré las cosas como Dios manda”.

Y se pueden preguntar ¿y cambian mucho las cosas si las manda Dios? ¡Ya lo creo que si cambian! Sólo llevamos una semana de santo advenimiento y ya el problema de España no es debido a España y sus pésimos gobernantes, sino a Europa y el BCE. A una semana de la “venida gloriosa”, España no actúa por imposición de Alemania, sino en cooperación y coordinación con Merkel. Después de siete días del “nuevo amanecer” el milenarismo ha sido sustituido por un coro de ángeles que entona la buena nueva: “por encima de las legalidades y las formas están los mercados” (Serafín Arias Cañete). Y sí, algo hay de verdad en todo ello, como decía Pablo en Tesalonicenses, el “vencedor del mal” sigue en las nubes y aún  no ha puesto el pie sobre la tierra.